El miércoles me fui con mi Pececilla a casa de una amiga, en medio de la nada, con la más absoluta tranquiliada para pasar dos días (más bien dos noches, que era lo que más nos apetecía).
Me encanta no-dormir con ella, y digo no-dormir no porque hiciéramos nada del otro mundo, simplemente es que no estoy acostumbrada a dormir con ella y me cuesta...la primera noche apenas dormí, la segunda dormí algo más, pero fue una noche de lo más extraña, es lo que tiene que la menda lerenda sea sonámbula...que no paré quieta en toda la noche, hasta tal punto que desperté un momento y estaba la pobre de mi novia tiritando encogida en su esquinita de la cama y todo porque me pasé la noche tapándola y destapándola...
El viernes volvimos a la civilización para ver el partido del BarÇa y ayer salimos con mis amigas de toda la vida para celebrar los cumpleaños de dos de ellas, resultado: borrachera asegurada y día siguiente terrible. El día de hoy se me ha hecho eterno, es como si pasara todo a cámara lenta, de hecho creo que en medio de tanto alcohol perdí por completo el sentido del tiempo, tengo algunas lagunas en cuanto a determinadas conversaciones que tuve anoche y eso lo odio, pero no diré que no volveré a beber, porque les prometí a las niñas que por lo menos una vez al mes iba a quedar con ellas, asíque una vez al mes toca borrachera.
Estoy demasiado atontada para poder explicar algo coherente...el tiempo sigue pasando lentamente...muy lentamente...
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lo de no dormir..... es normal, a mi también me pasó, pero es cuestión de acostumbrarse, no te preocupes jeje
un beso