Hoy hace 5 meses y punto, no voy a comentar nada más al respecto.

Este fin de semana he descubierto que mi novia y yo somos incompatibles, sabía que éramos muy distintas, pero ya somos incompatibles, ya no podemos ir juntas a un chino porque no podemos compartir la comida, bueno, ni a un chino ni a ningún sitio que implique platos compartidos...ella no come champiñones, guisantes, quesos y no le gusta nada variar de comidas, yo adoro los champiñones, los guisantes, los quesos, me encanta variar de comida y odio la cebolla (cosa que a ella le encanta), odio también el bacalao, la merluza...en fin, que el día que vivamos juntas cada una comerá su comida, porque yo por la cebolla no paso, puedo prescindir de os champiñones y los guisantes, pero jamás del queso y cuanto más fuerte sea el queso mejor que mejor.

Más cosas de este finde, bueno que el PSOE ha ganado las elecciones eso ya lo sabe todo el mundo, de lo cual me alegro enormemente, ayer fue jornada de radio, pero en vez del carrusel deportivo era de las elecciones, me vale igual, me encanta la radio.

Y para finalizar una Fábula de Iriarte, de la cual su última frase siempre me ha gustado, algunas de las que me leen saben por qué y otras como pececilla se han cansado de oírmela decir, pero a mi me encanta y por fin se de donde viene.

El elefante y otros animales

Allá en tiempo de entonces,
y en tierras muy remotas,
cuando hablaban los brutos.
Su cierta jerigonza,
notó el sabio elefante
que entre ellos era moda
incurrir en abusos
dignos de gran reforma.
Afeárselos quiere,
y á este fin los convoca
hace una reverencia
A todos con la trompa,
Y empieza a persuadirlo
En una arenga docta
que para aquel intento
Estudió de memoria.
Abominado estuvo
por más de un cuarto de hora
mil costumbres viciosas:
La nociva pereza
La afectada bambolla.
La arrogante ignorancia.
La envidia maliciosa.
Gustosos en extremo,
y abriendo tanta boca,
sus consejos oían
muchos de aquella tropa.
el cordero inocente,
la siempre fiel aloma,
el leal perdiguero,
la abeja artificiosa,
el caballo obediente,
La hormiga afanadora,
el hábil jilgerillo,
la simple mariposa.
Pero del auditorio
otra porción no corta,
ofendida, no pudo
sufrir tanta parola.
El tigre, el rapaz lobo,
contra el censor se enojan.
¡Que de injurias vomita
la sierpe venenosa!
murmuran por lo bajo,
zumbando en voces roncas,
el zángano, la avispa,
el tábano y la mosca.
sálense del concurso
por no escuchar sus glorias,
el cigarrón dañino
la oruga y la langosta.
La garduña se encoge,
disimula la zorra,
y el insolente mono
hace de todos mofa.
Estaba el elefante
viéndolo con pachorra,
y su razonamiento
concluyó en esta forma:
"A todos y a ninguno
mis advertencias tocan:
quien las siente, se culpa:
el que no, que las oiga".
Quien mis fábulas lea,
sepa también que todas
hablan a mil naciones,
no sólo a la española.
ni de estos tiempos hablan,
porque defectos notan
que hubo en el mundo siempre,
como los hay ahora.
y pues no vituperan
Señaladas personas,
quien haba aplicaciones,
con su pan se lo coma.

Moraleja:
Ningún particular debe ofenderse de lo que se dice en común